Jesús y la samaritana

 




Buen día queridas amigas lectoras, “Jesús y la samaritana” es la reflexión de hoy, este relato está en la primera parte del capítulo 4 de Juan, en el mismo nos encontramos con una hermosa y rica enseñanza.

Según leemos en este capítulo una mujer samaritana de la ciudad de Sicar actual Nablus) tiene un encuentro personal con Jesús y es liberada de una condición que la marginaba.

Entre judíos y samaritanos existía una enemistad muy fuerte por lo que logramos entender, la sorpresa de la mujer samaritana al ver a un judío en su territorio.

Debido a esta enemistad los judíos evadían pasar por esos territorios, sin embargo pese a todo prejuicio, Jesús decidió transitar por allí.

Como leemos en el relato, Jesús, cansado del camino se sienta junto al pozo de Jacob, el mismo quedaba a una distancia considerable de la ciudad, este fue el punto de encuentro con la mujer samaritana.

Vino una mujer de Samaria a sacar agua…Juan 7:7

Es en ese momento, cuando comienza el dialogo con ella…

…y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. Juan 4:7-8

Debemos notar que no sólo estaba haciendo algo inapropiado en hablar con un samaritano, sino que también  a los maestros les estaba prohibido entablar conversación con una mujer.

Pero para el Señor eso no era un obstáculo, ya que en todo su ministerio rompió muchas barreras religiosas y sociales, instauradas por los hombres en relación a las mujeres de su tiempo. Estas eran consideradas inferiores, pero Él supo tratarlas ante todos con respeto y dignidad.

Entonces, vemos como Jesús rompe esa barrera al pedirle agua, por el contrario, inmediatamente ella levanta la barrera nuevamente, al exponerle la enemistad entre judíos y samaritanos.

La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Juan 4:9

Pero Jesús quiere llevarla a ver su verdadera necesidad y le muestra que ël podía ofrecer un agua diferente a la que ella bebía, un agua que podía saciar su sed espiritual.

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieres el don de Dios, y quien es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y el te daría agua viva. Juan 4:10

Simplemente le estaba diciendo que si conociera el regalo de Dios (Jesús es el regalo de Dios) solo tenía que abrir su corazón y darse cuenta que a su encuentro había venido el Salvador, quien saciaría su sed de paz, felicidad y vida eterna.

La mujer sabía que el agua era esencial para su vida. Jesús, con el concepto del agua, lleva la conversación a un plano espiritual más profundo.

Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Juan 4:13

La mujer acepta el agua que Jesús le ofrece.

Pero Él al ver la mujer tan decidida en aceptar su ofrecimiento, le formula un mandato que provoca en ella la convicción de pecado.

Jesús le dijo: Ve y llama a tu marido, y ven acá. Respondió la mujer y dijo: no tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad… Juan 4:16-18

A medida que Jesús iba descubriendo su vida, el asombro de aquella mujer se deja ver, sólo alguien superior a lo humano podía saber su situación, quizás la mujer haya pensado “sólo un profeta de Dios puede conocerme así” y se lo declara.

Vamos a detenernos a considerar este pasaje. Advertimos que esta mujer había tenido cinco maridos, es entonces importante dejar claro, que según la ley de Moisés, sólo el marido podía dar carta de divorcio, o sea que ella había sido repudiada cinco veces. Vamos a leer el siguiente pasaje lo encontramos en Deuteronomio 24:1-2

Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entrega en su mano, y la despedirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre. Deuteronomio 24:1-2

En este pasaje, queda claro que la mujer recibía carta de divorcio de la mano del marido y se podía volver a casar. Si bien no se puede determinar específicamente que se quiso decir en este pasaje, con “alguna cosa indecente”  ya que el termino nos deja un amplio espectro de conjeturas, nos muestra sí, que es una condición o estado de esa persona que no vive ni se comporta dignamente.

Ejemplos: Una mujer rencillosa, gritona, entrometida, irrespetuosa con su marido, de lengua desenfrenada, etc.

Hablábamos entonces, que había cinco maridos, pero el versículo 18 termina de esta manera.

…y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. Juan 4:18

El que estaba junto a ella, era simplemente un hombre más en su vida, alguien que no la recibió en matrimonio, esa era su triste realidad una mujer adúltera que estaba soportando su propio pecado.

Cuando Jesús le descubre su situación, la mujer no logra mantener la conversación, e inmediatamente intenta evadir la verdad que la hace chocar con la realidad de su vida y cambia el rumbo del dialogo que centralizaba en su persona a un plano religioso.

Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Juan 4:19-20

 Entonces Jesús le corrige el concepto equivocado que ella tenía.

Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorareis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Más la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Juan 4:21

Cuando la mujer afirma lo siguiente…

…Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Juan 4:22

 Jesús responde revelando delante de ella su Divinidad (Yo soy) y vemos que la mujer al fin comprende y reconoce que ante ella está el Mesías, el Salvador que habría de venir.

La aparición de los discípulos, corta el diálogo. Pero ella ahora era poseedora de la maravillosa Verdad.

Al creer y aceptar a Jesús aquella mujer ya no era la misma, en su interior tenía la imperiosa necesidad de compartir a otros que allí estaba el Cristo, el cántaro era ya una carga que le impediría cumplir la tarea más rápido y lo deja junto al pozo. Pudo salir de su condición de vergüenza al ser liberada y perdonada por Dios.

Y dice que muchos creyeron por su testimonio, el perdón de Dios en nosotras trae resultados que hace que aquellos que nos conocieron puedan ver el cambiode nuestras vidas.

Dios quiere usar tu vida para su gloria por eso te animo a que le sirvas sin temor para que otras mujeres y todos los que te rodean puedan recibir la salvación a través de Jesucristo, nuestro Señor, el Único que puede salvar de pecado.

Y si hemos leído atentamente los pasajes de este relato encierra una enseñanza muy importante para los que estamos ganado almas para Cristo.

Veamos como Jesús llegó al corazón de esa mujer. Ante todo tuvo paciencia, sabía que el corazón de ella estaba dañado por la vida y que debía pasar por varios pasos. Jesús nos muestra que cuando le llevamos la Palabra a una persona en esa condición, debemos esperar y ser pacientes, por supuesto seguir orando y tratando con ella, notemos que Jesús tomo todo el tiempo que ella necesitaba para que llegara a la convicción de pecado, se convirtiera a Él e hiciera su confesión pública.

Que el Señor te guíe en este tiempo a llevar las Buenas Nuevas de salvación con eficacia, que Su Palabra este en tu boca y sea prosperada recordando siempre que debemos dejarle tiempo a Dios para quebrantar los corazones, porque sólo Él sabe cómo hacerlo.

Que tengas un día bendecido.








Jesús el buen Pastor


Como están mis queridas lectoras, hoy les traigo para compartir con ustedes el siguiente pasaje...

Leemos en Juan 10:3-5

A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Más al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

Yo les hago una pregunta, ¿alguna vez han visto un niño que no puede encontrar a su madre en una multitud de personas?.

Les hago esta pregunta porque hace muchos años atrás a mi si me pasó, un domingo como otro yo me dirigía de compras a la feria con Leonardo, mi hijo más pequeño y en algún momento el siguió sin reparar que yo me había detenido en unos de los puestos para hacer una compra. Por supuesto cuando vi que no estaba a mi lado inmediatamente comencé a gritar su nombre.

Y aunque yo estaba fuera del alcance de su vista, mi pequeño pudo oír mi voz, reconocerla y guiado por ella llegó hasta mi lado. Esto lo podemos comparar con un radar interior que examina  los sonidos a su alrededor, buscando aquella voz familiar.

En el pasaje de hoy, en los versículos que leíamos anteriormente, vemos una alegoría  donde Jesús compara a sus seguidores con las ovejas bajo la dirección del buen pastor.

En este pasaje podemos ver que sólo el pastor puede acercarse al rebaño  sin causar alarma alguna. Si un desconocido se acerca, las ovejas de inmediato presienten el peligro y el pastor enseguida las protege.

También podemos ver, que las ovejas siguen al pastor por donde él las lleve, porque reconocen su voz.

Como decíamos al principio, al igual que un niño reconoce a su madre por su voz, las ovejas también reconocen a su pastor por su voz.

¿Porque esta comparación es tan importante para nosotras? La respuesta es que nosotras somos las ovejas del Señor, Él nos ha tomado como su rebaño al entrar en la historia humana llamándonos con Palabra y obra.

Si te sientes perdida en las tormentas de la vida, detente, ora y enfócate intensamente en buscar la voz de tu Gran Pastor verás que así podrás escuchar lo que Él tiene para decirte. Sólo Él puede darte paz y seguridad en medio de esas tormentas que te acechan.


**Querida amiga que el Señor te bendiga grandemente

 





A través de Jesucristo, somos perdonadas



¡Bienvenidas hermanas a mi rinconcito! Hoy las invito a meditar en un pasaje que está en el libro a los Hebreos…

 

Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré. 

Añade: Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones. Pues donde hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado. Hebreos 16-18

Leyendo este pasaje, pensaba en aquellas creyentes que aún cargan con innecesarias culpas del pasado, culpas que pasados los años aún siguen batallando con ellas en sus corazones. Porque digo "cargas innecesarias" porque en el momento que hemos aceptado a Cristo y le hemos pedido de corazón perdón por nuestros pecados, la palabra de Dios nos enseña que Él verdaderamente nos perdona, es más, Él nunca más, se volverá a acordar de nuestras transgresiones.

Jesús fue el cordero de la expiación, Él nos redimió. Por lo tanto a través de Jesucristo nuestros pecados fueron perdonados y somos nueva criatura en Él. Recordemos que satanás es el padre de mentiras y va usar la estrategia que sea para extraviar la mente del cristiano y quitarlo de las verdades eternas de Dios.

Quizás tú que me estás leyendo en este momento estés pasando por una situación igual, por lo que es importante que recuerdes que sea cual sea que haya sido tu pasado, Dios te ha hecho nueva criatura (2 Corintios 5:17), por lo que no permitas que esos recuerdos de culpa revivan en tu mente. Fuimos perdonados y comprados con sangre preciosa, grabado debe estar en nuestra mente y corazón.  

Decía una vez un pastor “Si Dios ha lanzado tus pecados al fondo del océano, tú debes resistir la urgencia de tomar tu caña para sacarlos de allí” Jesucristo llevó sobre sí mismo todos nuestros pecados, Dios a través de su Hijo te ha hecho libre y esa libertad tiene la seguridad de su Palabra.

**Queridas hermanas, que Dios les bendiga y fortalezca en todo tiempo.

 





¡Alabemos a nuestro Dios!

 


Bendiciones hermanas!!    

Hoy leía Salmo 33 y quiero compartir con ustedes los siguientes versículos…

Alegraos, oh justos, en Jehová; En los íntegros es hermosa la alabanza. Aclamad a Jehová con arpa; Cantadle con salterio y decacordio. Cantadle cántico nuevo; Hacedlo bien, tañendo con júbilo. Porque recta es la palabra de Jehová, y toda su obra es hecha con fidelidad. El ama justicia y juicio; De la misericordia de Jehová está llena la tierra. Salmo 33:1-5

¡Qué pasaje más hermoso!  Al principio del Salmo 33 nos encontramos con este pasaje, en el que David nos expresa que estamos llamados a regocijarnos y alabarle por lo maravilloso que es nuestro Dios. Llama a los justos de la tierra a alegrarse en el Señor. Pero ¿acaso somos justos? Leamos el siguiente pasaje donde Pablo nos declara…

 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 2 Corintios 5:21

Aquí se nos dice que a través de Jesucristo somos justos, el llevo nuestros pecados sobre si en la cruz,  para que “fuésemos hechos justicia de Dios en él.”

…la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Romanos 3:22

Muchas veces nuestras vidas corren tan rápido que nos olvidamos en quien debemos centrarnos, así como leer Palabra de Dios y orar, la adoración por medio de las canciones debe ser parte vital también en nuestra vida. David lo entendió y en cada cantico de alabanza, él se enfocaba intensamente en Dios, en cada una contaba sus maravillas, su gloria, su misericordia, su amor. Dios era la esencia de sus alabanzas.

Cuando le alabamos por medio de la música, le estamos enalteciendo y reflejando quien es Él para nosotras. A través de ella avivamos nuestra relación con Dios. Cada día cantemos a nuestro Dios y Señor, honrando así todo lo que Él hace en nuestras vidas y llegada la noche meditemos en todo lo que ha hecho, exaltándole por ello.

*❤*Que el Señor las bendiga y les colme de gozo y paz.








En busca de la perfección en el Señor



¿Cómo están queridas hermanas y amigas lectoras? Hoy leyendo en el evangelio de Mateo el capítulo 5 me detuve en el siguiente versículo, y quiero compartírselos y escudriñar sobre el mismo en la Palabra.

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Mateo 5:48

Jesús nos da la orden que seamos perfectos como nuestro Padre Celestial es perfecto, ¿acaso podemos ser perfectos en esta vida? Humanamente de sólo pensarlo es imposible, entonces ¿a qué se refiere Jesús?Cuando da esta orden, implícitamente motiva a los creyentes a que cada día de nuestra vida nos esforcemos por alcanzar esa perfección. Que permitamos que Él a través  del Espíritu Santo trabaje en nosotras para alcanzarla. Leamos en Filipenses 3:12-15

No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios. Filipenses 3:12-15.

Veamos lo que Pablo expresa en el versículo 12 “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto” luego en el versículo 15 dice “Así que, todos los que somos perfectos” Aparentemente pareciese que hay una contradicción, pero no es así. Para entenderlo, es interesante ver que Pablo utiliza la palabra perfecto en diferentes contextos, esto hace que en el griego la palabra tenga distinta definición. En el versículo 12, vemos “teleios” después de haber llegado a su fin y en el versículo 15 “teleioi” que significa maduro.

Entonces, cuando Pablo expresa en el versículo 12 “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto (teleios)” completa su pensamiento en los versículos siguientes 13 y 14  “pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” él era consiente que la perfección la obtendría cuando fuera resucitado y transformado, ese sería su premio, el cual todavía no había alcanzado, el cuál obtendría después de haber llegado a su fin.

Cuando luego declara “todos los que somos perfectos (teleioi)” estaba expresando crecimiento y madurez espiritual, la plenitud del carácter cristiano. A eso se refiere Jesús en Mateo 5:48 “madurez espiritual”. ¿Cómo logramos alcanzar la madurez espiritual? A través del Espíritu Santo, Dios nos capacita para vivir una vida cristiana, nos capacita con los dones y frutos, nos guía, nos da discernimiento, santifica, nos da sabiduría para comprender las Escrituras (nos revela su verdad) nos lleva a buscar la presencia de Dios (a través de la oración) y a vivir en obediencia, por lo cual, cuando permitimos que Él actúe en nosotras, nos da las herramientas que necesitamos para amar, honrar y conocer a nuestro Padre Celestial. A través de Él tenemos una relación que nos une y de hecho nos va transformando espiritualmente, por lo cual es un proceso de crecimiento, no es de un día para el otro, lleva su tiempo, y ahí debe actuar la perseverancia en nosotras. 

Debemos perseverar en la verdad, como dice en Filipenses 2:16 “asidos de la Palabra de vida”.

 

*💗*Queridas hermanas, que las ricas y abundantes bendiciones del Señor sean sobre cada una de ustedes. 

 



¿Porque estamos insatisfechas?


Hermanas y amigas lectoras.

  Hace unos días atrás hablaba con una joven que me comentaba lo insatisfecha que estaba con su vida en el área laboral. Aunque tiene un buen trabajo, no es en lo que ella quería trabajar. La insatisfacción, la encontramos muy a menudo en distintos órdenes de la vida de las personas. Insatisfacción por no tener una casa mejor, un auto que funcione bien o aquellas personas que teniendo todo se les hace que tienen insuficiente. 

Podríamos alegar que es esta generación que corre tan de prisa, pero no es así, ya desde la antigüedad el ser humano tenía tiempos de insatisfacción. El pueblo de Israel es el ejemplo más perfecto de la insatisfacción, a pesar de que Dios los había elegido como su pueblo y pudieron ver con sus propios ojos, su poder y sus prodigios, ellos una y otra vez manifestaban su insatisfacción en cada paso que daban. 

Causa por la cual se apoderó de ellos la frustración de que esa realidad no era suficiente o no cumplía (a su entendimiento) la expectativa que esperaban. 

Así que aunque salieron de Egipto protegidos, cuidados y sustentados por Dios ellos vivían quejándose al punto de querer volver al lugar donde fueron esclavos, maltratados y sometidos bajo el yugo del faraón, aun deseando la muerte. 

La insatisfacción es un estado de ánimo peligroso que puede llevar a la persona como decía anteriormente a la frustración, pero también a la tristeza, enojo e ira, por lo cual tarde o temprano interferirá en cada aspecto de su vida. Alguien me dijo una vez que cuando una persona está insatisfecha, es porque su corazón busca el cumplimiento de sus anhelos en lugares erróneos. Y creo que es una gran verdad. 

Porque donde está tu tesoro, allí estará también tu corazón. Mateo 6:21 

A través de nuestro corazón debemos buscar en el lugar correcto, buscar nuestros anhelos en Dios, la palabra nos dice…”Jehová es mi pastor; nada me faltará.” Salmo 23 :1 

Es una promesa que debemos recordar siempre, lamentablemente hay quienes se lamentan por no tener esto o aquello y no se enfocan en lo que sí tienen por la gracia de Dios. Sabemos que todas las que hemos aceptado a Jesucristo como nuestro Salvador somos extranjeras en esta vida, nuestra verdadera ciudadanía está en el reino con Él. Tenemos en nuestros corazones, la esperanza viva de la gloriosa vida que Dios nos promete. 

Comencemos mañana al despertarnos agradeciéndole a Dios por el nuevo día de vida que nos da, por sus misericordias que se renuevan cada día, por sus promesas que son fieles y verdaderas y por todo agradezcamos al Señor. Que en humildad podamos reconocer todos los beneficios que ha derramado sobre nuestras vidas. 

 

*💗*Queridas hermanas que la misericordia del Señor y su gran amor sean sobre sus vidas. 









Un médico disponible las 24 horas



Hoy queridas hermanas y amigas leía este pasaje de la Biblia y se lo comparto…

Y la suegra de Simón estaba acostada con fiebre; y en seguida le hablaron de ella. Entonces él se acercó, y la tomó de la mano y la levantó; e inmediatamente le dejó la fiebre, y ella les servía. Marcos 1:30

Jesús llegó a la casa de Pedro y allí le hablaron de que su suegra se encontraba en cama con fiebre y Él se acerca a su lecho y la sana. Y así como este hecho puntual hay muchas otras sanidades que hizo Jesús, las mismas evidencian la magnitud del amor y misericordia del Señor.

Quizás hoy estés pasando por un momento de aflicción por alguien especial para ti o un ser querido que está en una situación de enfermedad. En Jesús tienes el médico por excelencia, es nuestro médico de cabecera, el mismo que está disponible las 24 horas. Por lo que puedes llegar a Él confiadamente y contarle por lo que estás pasando, el hará suyo tu dolor, el valora cada una de tus lágrimas derramadas, porque te ama. No esperes, ve y preséntate delante de su presencia y puedes estar en plena confianza que lo tratará con prontitud. Jesús sanó inmediatamente a la suegra de Pedro y es el único que puede sanar el cuerpo, mente y alma de cualquier persona.

Recordemos siempre que Él opera sobre toda enfermedad según su voluntad. No puedo afirmar que quitará esa enfermedad de las personas que amamos pero si puedo afirmar que la sanidad será resultado de esa oración de fe que hemos hecho. Y si el resultado no es lo que deseábamos nuestro corazón debe sujetarse a su divina voluntad. Nuestra confianza depositémosla en el Señor. 

 

*💗*Queridas hermanas que el Señor me las bendiga grandemente.












¡Levantate!





Como están amadas hermanas y amigas lectoras.

 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23

Quizás hoy estás pasando por un tiempo difícil y quiero animarte a mantener tu fe en Dios.

En quien confiaremos en tiempo de prueba sino sólo en nuestro Dios. ¿Verdad? Es en este tiempo que debemos mostrar al mundo quien es Él para nosotras. En medio de la debilidad mostremos la fortaleza que el Señor nos da. Mantengamonos firmes, en pie, sobre la Roca de los Siglos, sostenidas por los brazos sempiternos del Señor.

Es el tiempo que te levantes, para las hazañas de fe. Se fuerte y valiente porque el Señor  va delante de ti para alcanzar lo prometido y lograr realizarlas.

Miremos en la Biblia todas aquellas mujeres de fe, que en medio de las situaciones más adversas  nos dejaron ejemplo de fe, fidelidad y valentía. Sara, Jocabed, Débora, Jael, Rut, Abigail, la viuda de Sarepta, Hulda, entre otras.

Pero ¿que tenían en común estas mujeres, cuál era su secreto?...si lo podemos decir así.

Andaban, creían y confiaban en un Dios todopoderoso que les daba esa fuerza y pasaron de ser mujeres comunes a ser mujeres extraordinarias. Conserva tu fe en Dios esto hará que puedas afrontar cualquier cosa que se interponga en tu camino. 

Eres la huella que ha dejado Su amor y tiene grandes promesas que cumplirá en ti. Por eso anímate y confía plenamente en Él, porque es tu compañía fiel y eterna.

 

*💗*Queridas hermanas, que el Espíritu Santo les haga descansar en Jesús. Amén

 











El es nuestro Dios




Queridas hermanas y amigas lectoras. Hoy leía un pasaje en Éxodo y me quedó estas palabras.

…No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros… Éxodo 14:13

El pueblo de Israel había salido de Egipto, estaban frente al Mar Rojo. Por orden de Dios acamparon allí. El faraón junto a su ejército comienza una persecución tras ellos. Cuando los israelitas ven que venían dice las escrituras que tuvieron temor.

El temor es un sentimiento de inquietud y angustia ante una situación o algo que la persona no puede manejar.

Ahí estaba el pueblo de Israel acampando y aunque quizás ellos no entendían porque tenían que esperar allí, quietos sin hacer nada, Dios tenía algo mayor, más grande.

Dios había hablado…

…seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová. Éxodo 14:4

Y muchas veces nos encontramos ante situaciones que no entendemos que pueden darnos temor. Vemos como el faraón nos rodea con sus ejércitos y aunque nuestra naturaleza humana nos dice has algo, no te quedes ahí sin hacer nada.

Nos preguntamos… ¿Debemos hacer lo que pensamos? o por el contrario oír la voz de Dios que nos dice estate quieta, segura, preparada para la acción. Espera pacientemente mis órdenes, mi voz de mando. Para que Yo sea glorificado sobre cada situación adversa que vives.

Tenemos un Dios grande y todopoderoso, un Dios hacedor de milagros, maravillas, señales, prodigios, un Dios de victoria. Como dice el Salmo 77:14 “Hiciste notorio en los pueblos tu poder.”

¡Este es nuestro Dios, a quien temeré! Que podamos decir como David “Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria.”

 

*💙*Queridas hermanas que el Señor las cuide y las guarde.









Himno: Noble sostén

Les comento que soy una apasionada de los himnos y hay uno que me llena de gozo y a la vez  de paz y es “Noble sostén”  al empezar dice así: Noble sostén de la esperanza mía, fuente bendita de la vida eterna, tan sólo el alma que en tus fuerzas fía tiene paz, tiene paz.

Realmente el Señor es el que sostiene nuestra esperanza, dándonos fuerzas en tiempo de angustia. Cuando pasamos por el valle de sombras y en todo tiempo Él está con nosotras. No hay un solo momento del que vivimos que pudiéramos estar sin su firme sostén, sin su continua ayuda de lo Alto.