¿Somos humildes?



…revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. 1ª de Pedro 5:5

Viendo el versículo observamos lo importante que es, el cultivar en nosotros la humildad.
Sabiendo lo que Dios demanda de cada uno de nosotros, hay quienes podrían hacerse esta pregunta ¿porque reacciono con soberbia y no con humildad ante las circunstancias que se me presentan a diario?
Tenemos en la Biblia muchas situaciones donde se nos enseña sobre la humildad.
Pero el mejor y mayor acto de humildad lo vemos expresado en Filipenses 2:5

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:5

Observando el recorrido de la vida de Jesús vemos que desde su nacimiento en un humilde pesebre hasta su muerte en la cruz, donde fue tratado y crucificado como un criminal Él fue un sublime modelo de humildad.

Consideremos ahora una persona humilde y una que no es.
Una persona humilde no se envanece, recordando a los demás sus logros en cuanto tiene oportunidad, al contrario no se cree superior a nadie.
Sabe escuchar y aceptar el buen consejo y en la exhortación sabe reconocer cuando ha estado mal.
Por el contrario el carácter del soberbio siempre está a la defensiva, tiende a creerse superior a los demás y ser el único que tiene la verdad.

Recordemos que Dios es el que nos da la gracia, para que la humildad sea como corona en nosotros, ataviando nuestra vida.
Debemos hacer una lectura profunda en nosotros reconociendo que sin Dios nada somos y que nada podemos hacer sin Él. Que todas aquellas cosas grandes y pequeñas vienen del único que nos dio la vida, nuestro Dios y Señor.

Debemos ser imitadores de Jesús, parecernos cada día más a Él, ya que con su propia vida nos alentó a ser humildes como Él.
…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas… Mateo 11:29


Ana María Álvarez

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por darme el regalo de tu amistad.
Cada mensaje, cada comentario es una bendición para mi vida.