Gracias Señor,



Lo más maravilloso que me ha pasado en esta vida es haber aceptado a Jesucristo y mi relación que tengo con Él. Durante todo este tiempo he vivido circunstancias de alegrías y tristezas, aquellas que cuidé de guardar en mi corazón y las que he desterrado de él, momentos de paz  pero también de inquietud y podría escribir un sinfín de muchas  más.
Y de todas esas situaciones vividas, aprendí que ninguna de ellas debe determinar nuestra conducta como creyente, sino que la misma debe estar gobernada por Dios.

He aprendido también  que el mejor momento de la vida de un creyente es cuando verdaderamente entiendes del gran poder de Dios.
Que si tu vida la encomiendas en sus manos, estas son poderosas para rodearte y protegerte, por lo que nunca vas a estar sola.
Nuestra relación con Él debe ser fuerte, sólida no permitamos que con el descuido se marchite.

Por mi parte agradecida con Dios continúo el viaje, confiando que lo mejor siempre está por venir.
Hoy puedo decir que su perfecto amor y misericordia me envuelve en cada paso que doy.
¡Gracias Señor! por que lo que vendrá será mejor y más grande.

Ana María Álvarez


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Gracias por darme el regalo de tu amistad.
Cada mensaje, cada comentario es una bendición para mi vida.