El dolor de David



Les invito a leer el Salmo 55, quiero detenerme en las primeras palabras que encontramos en el encabezamiento de algunos Salmos “Al músico: en Neginot” la referencia se le daba al músico, que este Salmo debía ser interpretado con instrumentos de cuerda, ya que es lo que la palabra Neginot significa.
Luego seguiríamos con “Masquil de David” la palabra Masquil algunos sugieren que su significado es una meditación, destinada a transmitir una enseñanza.
Tenemos entonces este Salmo que si lo leemos cuidadosamente evidenciaremos el tiempo del hijo del rey David (Absalón) quien se subleva contra su padre para usurpar el trono (2 de Samuel capítulos 13 al 19), hay sin embargo un personaje central que es el que aconseja a Absalón en su disparatado propósito.
David siente un gran dolor por la traición de esta persona, leamos lo que David expresa en el versículo 13 y 14 del Salmo 55.

Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; Ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él; Sino tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar; Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, y andábamos en amistad en la casa de Dios. 2 Samuel 55:13-14

Este hombre que describe David, era Ahitofel, quien era su amigo, este le guiaba con sus consejos, además de ser familiar, ya que era abuelo de la esposa (Betsabe, madre de Salomón) de David.
La sabiduría de Ahitofel era conocida, era un hombre muy perspicaz a este respecto el autor del libro de Samuel nos dice algo muy interesante…

…el consejo que daba Ahitofel en aquellos días, era como si se consultase la palabra de Dios... 2 Samuel 16:23

Continuando con la lectura en 2 de Samuel leemos que Ahitofel le aconseja a Absalón, que tomara las mujeres concubinas de David su padre delante del pueblo, para demostrar así a los que les seguían, que el reino era suyo y que ya no daría ningún paso atrás.
Este consejero, más tarde le pediría permiso para juntar a 12.000 hombres para perseguir a David y matarlo, lo cual hubiera tenido éxito ya que David y sus hombres estaban cansados, débiles y estratégicamente desorganizados. Pero leemos que David envía como espía  ante su hijo a su fiel amigo de nombre Husai, quien desbarata todo el plan de Ahitofel, dándole otro consejo a Absalón.
Esto trae como consecuencia que el usurpador del trono de David decida aceptar su consejo, cambiando así el curso de la historia.

NOTA: La tradición judía nos dice que Ahitofel esperó mientras le servía a David el momento para desarrollar su venganza. Esta estaría basada en el hecho de lo que David le hizo a su nieta Betsabe.

Volvamos ahora al Salmo 55, podemos leer que la traición de Ahitofel, tuvo gran repercusión sobre David.
Tanto así, que este Salmo nos muestra un hombre dolorido y defraudado… Sus palabras son “Mi corazón está dolorido dentro de mí”… esta situación tan difícil le hace expresar su deseo de tener alas para escapar lejos “¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría. Ciertamente huiría lejos”
Es difícil cuando alguien con quien compartía su amistad y su vida, llega al punto de traicionarlo.
Por alguna razón siempre se espera que esto suceda fuera del ámbito cercano, pero ahora David reconocía la maldad que le rodeaba.

¿Cuántas veces te has encontrado en la situación de David, traicionado o traicionada por aquella persona que nunca hubieras pensado que actuaría así?
Quizás en un punto de tu vida has deseado escapar de aquellas personas que te hicieron mal, irte lejos para encontrar la paz.
Vemos que por la mente de David pasaba este pensamiento,  pero el nos da una enseñanza “Masquil de David”, reconoce que debe esperar, porque no es suya la justicia sino del Dios de sus padres y lo primero que hace es lo que todo hijo de Dios debe hacer, clamar y orar al Señor.

Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, y él oirá mi voz. 
El redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, aunque contra mí haya muchos. Salmos 55:17-18

Cierra su corazón al dolor y la carga se la entrega a Dios, y dice “Él oirá mi voz.”
Dios siempre está con aquellos que hacen su voluntad, David lo sabía y toma la decisión correcta, esperar en el Señor.
Ya no era su pelea, sino era la de Dios, porque en humildad había reconocido el señorío de El en su vida. Desterrado y perseguido por su hijo, traicionado por su amigo, David pone toda su confianza en el único que puede devolverle la paz, su Dios y Señor.


Ana María Alvarez

2 comentarios:

  1. ¡Que entrada tan hermosa y tan llena de sabiduría! Identificada con una etapa de mi vida que fue cubierta con el bálsamo de Su presencia, el abrigo de Su abrazo y Su amor fuerte y fiel.

    Bendiciones mi amada hermana que el Señor te siga usando.

    Esther

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  2. Así es Esther querida, yo creo que en el transcurso de nuestra vida casi todos hemos pasado por una circunstancia así. Como cristianos no estamos exentos, el domingo con un hermano de nuestra iglesia hablábamos de eso, y el expresaba un dicho que hay en nuestro país que dice "uno ve cara, pero no ve corazón" pero gracias al Señor, como tu decías que podemos refugiarnos en El. Un besito grande y un fuerte abrazo, bendiciones.

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Gracias por darme el regalo de tu amistad.
Cada mensaje, cada comentario es una bendición para mi vida.