*Un llamado poderoso




Hoy leeremos un pasaje que contiene un llamado poderoso.
Era ya noche, detrás de la puerta cerrada, estaban los 11 discípulos, acompañados de algunos más, una incertidumbre temerosa de lo que les podía sobrevenir había invadido sus corazones.
En medio de esa situación estaban consternados, Aquel a quien amaban, que les enseñaba y guiaba, su maestro, ya no estaba con ellos.
En la mañana de ese mismo día María Magdalena había traído la noticia que le había visto en el huerto.
Estando así todos juntos, dice la palabra, que Jesús aparece en medio de ellos…Paz entre vosotros… ¿como podía ser esto posible?

Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Juan 20:19-20

Jesús luego de saludarles, inmediatamente les confirma que era El, muestra sus manos donde le habían clavado los clavos y su costado donde penetró la lanza del soldado, y les dijo nuevamente paz entre vosotros, con esta demostración les decía, como lo prometí aquí estoy, sigo con ustedes, no he muerto sino que vivo.
Si nos trasladamos a ese tiempo hora y lugar, veríamos el asombro reflejados en los rostros de un grupo de hombres temerosos que estaban ante algo incomprensible para sus mentes, era su maestro, grande dice que fue la alegría, el gozo de todos al verle.
Ahora bien, me gustaría enfocarnos en estas palabras que dijo Jesús.

Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Juan 20:21

El se mostraba a ellos por un propósito, para recordarle que tenían una orden que cumplir y era claro que escondidos detrás de sus miedos no iban a realizarla. El venía en su ayuda, les traía paz, “paz a vosotros” y determinación para que cumplieran con el propósito que Dios tenia para ellos.
Algo importante que decíamos al principio, es que los Apóstoles no estaban solos en aquel lugar, había más creyentes, por lo que estas palabras fueron dirigidas a todos los que se encontraban allí y a todas las generaciones de creyentes seguidores de Cristo, hasta nuestros días.
Algún tiempo después de su crucifixión y resurrección, Jesús les hablaba a los 11 diciendo…

Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado… Mateo 28:19-20

Es muy importante entender esto, no es que si queremos lo hacemos o sino no, Jesús dio una orden, un llamado para que cumplamos con el. 
No podemos callar, cuando hemos aceptado a Cristo, nos hemos comprometido a ser sus testigos en nuestras ciudades, país y hasta lo último de la tierra. Por eso levántate da un paso al frente donde estés y dile al Señor, heme aquí, envíame a mi. A través de su Espíritu te dará la fuerza, para cumplir este mandato. Donde tu pises el estará contigo.
Recuerda lo que dijo Jesús…

…he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Mateo 28:20


Ana María Alvarez




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