*Excelente y Eterno peso de gloria



Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. 2 Corintios 4:18

Estamos rodeados de cosas materiales, cosas que son materia, que podemos ver, tocar, usar, pero que son temporales que tienen un tiempo determinado de vida útil.
Incluso nuestro cuerpo, este envase con el cual nos movemos se desgasta y en el día determinado por Dios tendrá su consumación.
Aún nuestras dificultades diarias de las que Pablo habla en el capítulo 4 que nos traen aflicciones y angustias, tendrán su fin.
Entonces como creyentes como debemos andar.
Leamos que dice Pablo en 2 Corintios 5:7 “…porque por fe andamos no por vista”
¿Y que es andar por fe?…
Andar por fe es andar en el Espíritu, creer que Dios cumplirá lo que prometió, que El honrará sus promesas.
En este proceso nosotros debemos vivir cada día o sea todo lo que involucra nuestro diario vivir, como si Dios realmente fuera hacer lo que dijo que haría.
Teniendo en nuestros corazones la esperanza viva de la gloriosa vida que Dios nos promete junto a El.  
Que es para nosotros todas las cosas que pasamos en esta vida momentánea comparadas con el “excelente y eterno peso de la gloria” con todas aquellas eternas cosas que están en sus promesas, como dice en Apocalipsis…

Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron. Apocalipsis 21:4

Que son todas las cosas perecederas que vivimos, todos estos diminutos momentos en contrapuesta con la eternidad, con toda la gloria que nos espera.
Cuántas veces hemos estado atribulados, cuántas tantas en apuros, perseguidos o derribados, muchas ¿verdad?
Como dice Pablo en esta carta…

…que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos… 2 Corintios 4:8-9

Pero nuestra mirada ha estado y debe estar puesta en lo que no se ve, porque ahí radica la fuerza que nos da el Espíritu Santo de Dios, dice en Efesios… “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve Efesios 11:1”
Cuando estamos en medio de las tribulaciones, angustia, apuros, perseguidos o derribados, nuestra confianza está en el que vive por los siglos de los siglos, Jesucristo el autor y consumador de nuestra fe, el que nos da la victoria.


Ana Maria Alvarez

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2 comentarios:

  1. Querida hermana, ¡cuánta verdad hay en este escrito!, nada es comparable a lo que nos espera junto a Él, así que en medio de la prueba elevemos nuestra mirada al cielo, de allí y solo de allí viene nuestro socorro.
    Como siempre una delicia leerte. Recibe un fuerte abrazo desde España. Ester

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    1. Gracias por la visita, hermana querida y gracias por tu comentario. Te envío muchas bendiciones para ti y familia y un fuerte abrazo para ti también.

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Gracias por darme el regalo de tu amistad.
Cada mensaje, cada comentario es una bendición para mi vida.