*Esfuérzate y sé valiente

Esfuérzate y sé valiente

Bendiciones para todas mis hermanas, hermanos y amigos/as, después de algún tiempo estoy de regreso, quiero expresarles que los extrañé y que estoy feliz de estar nuevamente compartiendo mi rinconcito con ustedes…

Hoy reflexionaba en el nuevo año que ha comenzado.
A medida que avancemos en el, nos encontraremos con alegrías, otras veces con tristezas, otras con grandes bendiciones, con pruebas, etc.
Doy por sentado que todos tenemos claro, que el camino por el cual transitamos no es para nada fácil.
Sin embargo hay alguien que nos da la fuerza cuando ya nos sentimos sin ellas, alguien que nos sostiene y no nos deja caer, sino que nos levanta cuando estamos abatidos, alguien que nos consuela, nos cuida, comparte nuestro gozo y mucho más, pero sobre todo nos ama inmensurablemente.
El es el común denominador en nuestras vidas, Jesucristo, nuestro Rey y Señor.

En este día quiero compartirles una palabra, la cual tocó mi vida, la misma esta fundamentada en el siguiente pasaje de la Biblia,  Josué 1:6-9

Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 
Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. Josué 1:6-9


Comienza el versículo 6 con las palabras esfuerzo y valentía.
Cuando dice “esforzaos” Dios le estaba ordenando a Josué que se esforzara en cuidar la ley que Moisés le mandó, el era el elegido para que la promesa de Dios se cumpliera.
Era el que libertaría la tierra de los pueblos ocupantes, para que Israel la poseyera. Debía ser firme en su liderazgo y afirmar su fe para salir adelante, eso indicaría al pueblo, que Dios estaba con el.
Pero para que sucediera esto, el debía esforzarse no sólo en guardar su Palabra, sino también meditar en ella y como estaba escrito aplicarla en su vida. Recuerda que el Señor utiliza aquellas personas que son esforzadas y que están dispuestas de corazón para servirle

Vamos ahora a ver la otra palabra, “valiente”.
Dios le estaba diciendo a Josué que no debía tener temor sino que debía ser valiente, que iba a ser un tiempo difícil, claro que lo iba a ser, pero la fe debía ser superior a cualquier sentimiento contrario a la voluntad de Dios.

Podemos ver claramente que estas palabras también se aplican para nuestros días. Nosotros los creyentes, debemos ser esforzados, estudiar su Palabra, meditar en ella y principalmente aplicarla en nuestras vidas, para irradiar la luz de Cristo al mundo.
Como Dios le mandaba a Josué, también nosotros debemos ser valientes, en medio de las circunstancias que estemos viviendo, detenernos para oír a Dios, confiar en El, poner en movimiento la fe para desterrar de nuestros pensamientos cualquier rastro de temor.
No detenernos, sino con valor enfrentar el camino continuando hacia la meta.
Dios nos dice, “…porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien…” leamos nuevamente, “…porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien…”
Ese es el resultado de una vida consagrada a Dios, porque hemos puesto nuestra vida a su servicio, porque nuestra voluntad se la hemos entregado y ya no vivimos nosotros sino Cristo en nosotros.
Al igual que ha Josué, Dios nos alienta “…no temas ni desmayes…” como decía anteriormente no debe estar el temor en nosotros, y no debemos desmayar o sea no debemos flaquear, ceder o renunciar al propósito para el cual fuimos elegidos, porque en la última parte del versículo 9 El nos da una importante promesa “porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”
Que más podemos querer, El nos dice que nunca se apartará de nosotros.
No debemos perder la visión de nuestra misión, no importa lo que tengamos que enfrentar, porque donde estemos, con nosotros estará Dios.



Ana María Alvarez


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2 comentarios:

  1. Querida Ana ¡qué alegría verte de nuevo por aquí! como te dije en respuesta a tu comentario en mi blog ¡tienes tanto para dar, tanto que ofrecer! que me alegra mucho que de nuevo estés compartiendo con todos nosotros tus reflexiones. Y no podías comenzar con una entrada más preciosa que esta, que como siempre nos sustenta, nos anima y nos alienta, así que otra vez bienvenida y recibe todo mi cariño. Por supuesto me quedo por aquí, leyendo cada una de tus entradas.
    Un fuerte abrazo. Ester

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    Respuestas
    1. Gracias por tus hermosas palabras, un abrazo a la distancia hermana querida, Dios te bendiga.

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Gracias por darme el regalo de tu amistad.
Cada mensaje, cada comentario es una bendición para mi vida.