El deporte más prarcticado




Hoy vamos a tocar el tema del deporte más practicado, “el hablar mal de los demás”.
Muchas veces no le damos a lo que expresa nuestra boca la atención que merece.
Para el pueblo judío las palabras que salen de la boca son de mucha importancia, si leemos en el Libro de Proverbios, Salomón nos dice que la vida y la muerte están en manos de ese pequeño órgano que tenemos en el interior de nuestra boca que es la lengua.

La muerte y la vida están en poder de la lengua… Proverbios 18:21

Cuántas veces las personas hieren a otras con las palabras que salen de su corazón. Juzgan, critican, difaman, hablan mentiras de otros y lo más triste es que el daño que hacen, muchas veces es irreversible.
Eso también incluye hablar de una persona que haya hecho algo mal, como cristianos debemos alejar de nuestra boca cualquier palabra que hiera, juzgue o distorsione la verdad.
Es muy fácil que la lengua se pueda deslizar para despellejar a nuestro prójimo con palabras muchas veces despiadadas, pero por el contrario lo que no es fácil es que las heridas que se haya hecho a esa persona puedan sanar tan fácilmente.
Por lo que Proverbios nos dice

Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas. Proverbios 26:22 

Te diré que tu, yo…todos de alguna u otra forma en algún momento de nuestra existencia hemos cometido alguna injusticia murmurando de otra persona. Y lo más triste y doloroso fue ver que nos habíamos equivocado, o sea que dañamos a otros y todo por no saber refrenar nuestra lengua a tiempo.  
Santiago mismo nos lo dice en…

Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo. Santiago 3:2

Leemos también…

…pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Santiago 3:8

Si Santiago nos dice que “ningún hombre puede domar la lengua” ante esta perspectiva que esperanza puede tener el creyente.
Vemos que este órgano es ingobernable “humanamente” pero por otro lado conocemos que Dios, si tiene el gobierno total sobre nuestra boca, a El es a quien debemos cada día pedirle que guarde nuestra boca de hacer mal.
David lo sabía, por eso oraba…

Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios. Salmos 141:3

No puedo dejar de mencionar que por otro lado están también quienes prestan sus oídos a estas personas.
Estas personas las denominaré pasivas y son muchas veces la clave que puede cambiar el rumbo de la situación.
¿Qué puedes esperar de una persona que abiertamente habla mal de otros? 
…qué hablará mal de ti también.

Cuando alguien venga ante ti para hablar mal de otra persona tienes que tener la determinación de decirle que tú no te prestas a esos chismes y el porque.
Esto hará que te mantengas al margen de situaciones que por lo general terminan destruyendo a quien se encuentra a su paso.

Por último te diré que Dios nos ha dado el regalo más maravilloso que es el poder del habla, como lo utilices está en ti.
El hablar mal de los demás o chismear es la herramienta que ha usado y usa satanás para destruir la iglesia desde dentro dividiéndola y desalentando a los creyentes.   
Por eso debemos aprender a medir lo que decimos con respecto a otras personas.

Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño.
Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela. Salmos 34:13-14 


“BUSCA LA PAZ Y SÍGUELA







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