La amarga noche de Pedro



…Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. Lucas 22:34


En los cuatro evangelios encontramos estas palabras concluyentes de Jesús, por lo que más tarde Pedro tendría que encontrarse con uno de los momentos más amargos de su vida,  un suceso que marco un antes y un después en su vida.

Vamos brevemente analizar el contexto de este acontecimiento.

Había llegado el tiempo de la Pascua judía y Jesús junto a sus discípulos estaban en Jerusalén.

Dos hechos estaban sucediendo en ese día, por un lado los líderes judíos preparaban la muerte de Jesús teniendo como aliado a Judas, por otro, Jesús daba instrucciones precisas para la cena con sus discípulos.


Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos.

Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos? 
El les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare,  y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos? 

Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí. Lucas 22:10-12

Luego de estar instalados en el aposento alto de la casa y ya en la cena,

El Señor expresa con énfasis…


…¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca! Lucas 22:15


Con estas palabras, que no eran comunes en Jesús, expresa su sentir, el amaba a sus discípulos, ellos eran sus elegidos, sus íntimos, sus amigos, como en algún momento les llamó. 
La Pascua se celebraba todos los años, pero esta vez iba a ser distinta, se estaba por dar cumplimiento, a que El como cordero, fuera sacrificado por expiación de los pecados de la humanidad. Jesús había anhelado antes de padecer su muerte en la cruz, compartir su pascua, con aquellos que eran sus discípulos.
Estaban a punto de recibir una nueva visión, un cumplimiento profetizado mucho tiempo atrás, Su muerte y resurrección.

Estas serían la llave para ellos y generaciones venideras que abriría las puertas al reino de Dios.


Sería un tiempo de compartir sus últimos momentos con ellos, si leemos los pasajes con detenimiento algo a resaltar es que sus discípulos no estaban comprendiendo la magnitud de la importancia de los mismos, para ellos era una Pascua más, Jesús minutos antes a través del pan y el vino había confirmado un nuevo pacto con ellos, con sorpresa más adelante vemos el siguiente hecho que confirma lo que les decía, vemos entonces, hombres que priorizaban las jerarquías terrenales en vez de detenerse en silencio a meditar las ultimas enseñanzas que estaba dando su maestro antes de su anunciada partida…
Luego de haber cenado y ya en la sobremesa, en cierto momento de la misma comienzan a discutir de quien sería el mayor o sea quien iba estar sobre los demás, por lo que Jesús ante la gravedad de la discusión con paciencia les amonesta, explicándoles con palabras claras lo siguiente…


Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores; mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.

Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Más yo estoy entre vosotros como el que sirve. Lucas 22:25-27

Con estas palabras les estaba diciendo, “Yo siendo quien soy estando en la mesa debía ser el mayor, pero en humildad me hago pequeño para servir”.

Por lo que, ante Dios el que hace el servicio humildemente al Señor, de El recibirá la recompensa. El hombre por su naturaleza, siempre quiere sobresalir, ser más importante que otro, pero Jesús nos deja bien claro que la única manera que El nos aprobará, es rechazando o desterrando de nosotros todo deseo de estar por encima de otra persona, para poder servir en humildad. 


Esos hombres con sus defectos y virtudes habían caminado con El esos tres años, El les había instruido a nivel personal y ministerial, vemos que Jesús reconoce la fidelidad de ellos y en reconocimiento reciben una promesa, ellos serán reyes sobre las tribus de Israel


Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. 

Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.


Pero luego leemos que les advierte “he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo”, como decíamos ellos por tres años habían sido instruidos por Jesús ahora debía haber un cambio en sus corazones.


Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Lucas 22:31-32


Para comprender este acontecimiento que habría de ocurrir, vamos a ver que significa la palabra “zaranda”


Nota: La criba o zaranda es un cernidor rectangular con fondo de red, la misma se empleaba para separar el grano del trigo con cualquier otro elemento que lo acompañase. Se sacude la criba (el cernidor) entonces el trigo cae y  el tamo (el residuo del grano trillado y aventado, la cáscara del trigo), las piedrecillas y la cizaña quedan a la parte de arriba, esto se echan fuera.


Leyendo todo el versículo hay dos cosas a resaltar, la primera es que dirige sus palabras a Pedro, llamándolo no por el nombre que Jesús le había dado, Pedro que significa “roca” sino el de nacimiento, (Simón) siempre que le llamaba así era para captar su atención, mostrándole además su esencia, un simple ser humano proclive a caer.

Segundo Jesús le dice “pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte” El había rogado, pedido al Padre que la fe de Pedro no faltase en las horas amargas que se avecinaban, como leemos en los versículos posteriores Pedro no veía su debilidad espiritual, el contaba que estaría firme en todas las circunstancia de la vida de Jesús, hasta las últimas consecuencias.

Por otro lado, Jesús sabía que satanás iba aprovechar esa debilidad para que la fe de los discípulos en Cristo decayera.

Por lo que Jesús le detalla a Pedro el instante en que le negaría, para que llegado ese momento se viera como lo que era un simple pecador, un hombre imperfecto, mostrándole que su dependencia debía ser no de si mismo sino de Dios.


El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. 

Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. Lucas 22:33-34


Ahora bien, si salimos del libro de Lucas y vamos al de Marcos, podemos ver algo muy interesante, el autor nos muestra dos realidades muy significativas para el creyente en esta parte del relato, Marcos 14:53-72.

En estos pasajes, el lector puede inmediatamente ver el definido contraste entre la valentía de Jesús enfrentando al sumo sacerdote y al Sanedrín y ver un Pedro que se acobarda cuando la gente le señala como seguidor de Jesús.

Al finalizar esta parte del relato dice que Pedro recuerda las palabras de Jesús…


Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba. Marcos 14:72


Este varón reconoció a Jesús.


El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Mateo 16:16-16


Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros? 

Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. 
Y nosotros hemos creído y conocemos que tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Juan 6:67-69


Y a pesar de que fue un hombre honesto y generoso cayó en la trampa de creer conocerse plenamente a si mismo en su presunción “…Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré.” Vamos a pensar por un momento en como veía Pedro y por ende los discípulos lo que se avecinaba revelado por su maestro.

Primero, recordemos que Pedro reconoció que Jesús era el Mesías enviado por Dios, por lo que se presume que cuando Jesús predice su muerte, el lo relacionaba con una muerte heroica, con espada en mano, al modo de los héroes del Antiguo Testamento. ¿Que razón podría tener un hombre como el, que no era soldado sino un simple pescador para tener una espada?

Este hecho lo vemos cuando desenvaina su espada y le corta la oreja al siervo del sumo sacerdote.


Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco. Juan 18:10


A todo esto ¿que habrá sentido Pedro cuando de pronto se encuentra con un Jesús que no lucha por su vida, sino que se entrega humildemente sin resistencia.?

Esto, ante lo que el pensaba y la realidad, podemos considerar que no entendería nada. Para el una cosa hubiera sido morir peleando defendiendo por aquello que el creía y otra diferente el ser llevado en silencio como un malhechor, humillado, siendo objeto de la burla pública.

En su razonamiento humano, Pedro no aceptaba esa situación. Pero a pesar que todos los demás discípulos huyeron y la confusión de lo que estaba sucediendo, dice que de lejos el sigue a Jesús, quizás esperaba un milagro y quería seguir los acontecimientos. En Mateo leemos…


…Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron. Mateo26:56


Y en…


Más Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles, para ver el fin. Mateo 26:58


Pero sólo pudo comprender la magnitud de lo que estaba aconteciendo cuando niega tres veces a Jesús y sucede lo que leemos en el libro de Lucas…


Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Lucas 22:61



Pedro reconoce en la mirada de Jesús una mezcla de compasión, dolor y tristeza, con su proceder no sólo había renegado de el, sino también había insultado y abofeteado a su Maestro y amigo. Y vemos que a la memoria de Pedro llegan las palabras de Jesús, esas palabras serían las que lo harían consciente de su pecado y le haría buscar el camino de regreso a Dios.

Lo predicho por Jesús se había cumplido y el llora amargamente.


Así, vemos que Pedro es una imagen, muchas veces de nosotros mismos, ¿cuántas veces le hemos fallado al Señor? ¿Cuántas veces como Pedro le hemos negado, con nuestras promesas, actitudes o decisiones?

Estos pasajes son para meditarlos en nuestro corazón, ya que guarda una lección muy importante para cada uno de nosotros.


Ahora bien, por otro lado tampoco debemos quedarnos sólo con esa visión de Pedro, por lo general tenemos la tendencia de pensar que alguien que cae en pecado no puede ser restituido y sin embargo vemos que Pedro es el ejemplo perfecto para nosotros ya que luego de negar a Jesús, vino el perdón y su restauración.

Más tarde vemos a un Pedro corriendo para comprobar las palabras de las tres mujeres, que habían llegado a donde estaban ellos con la noticia Jesús a resucitado.


Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido. Lucas 24:12


NOTA: Maravillar - Causar admiración o asombro una persona, una cosa o un suceso por ser extraordinarios.


Algo extraordinario había acontecido, se había cumplido lo predicho por Jesús tiempo atrás, y allí estaba el, ante un sepulcro vacío.

Cuenta que el iba maravillado de vuelta a casa, asombrado por lo que había sucedido.

Este hecho tiene que haberle dado nuevas fuerzas, ¡su Maestro vivía! 


Perdón y restauración de Pedro


Una pregunta que muchos se hacen ¿en que momento es restaurado Pedro? Bueno después de la resurrección Jesús se apareció a los apóstoles en distintos momentos. Una de ellas es la tercera aparición que relata el autor del libro de Juan, donde estando Pedro y otros seis discípulos pescando, Jesús se presenta.

En un momento de la reunión luego de haber comido, leemos que Jesús le pregunta a Pedro.


…Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos.

Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Juan 21:15-17


¿Porque Jesús le pregunta tres veces si el le amaba?

Tres veces fueron las que Pedro negó a su Maestro en público, esas tres preguntas ¿me amas? Jesús le estaba dando a su discípulo la oportunidad de recibir el perdón en público por haberle negado y restituir así su comunión con El.

Era algo que Jesús necesariamente tenía que hacer, para confirmar a Pedro delante de sus hermanos en la fe, que El le perdonaba su pecado y le daba la responsabilidad de cuidar al igual que un pastor de sus ovejas.


Siempre digo que Dios nos pasa por un tamiz, así como Pedro, quitando aquellas cosas que son de entorpecimiento para nosotros, lo cual nos hace conscientes de nuestros pecados para así poder arrepentirnos y ser restituidos. 












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2 comentarios:

  1. Te bendigo hermana y me gustaría quedar conectadas a través de este trabajo para el Señor con que le servimos en las redes sociales. mi blog son www.casafamiliadedios.blogspot.com / www.santuariodellafede.blogspot.com será un placer tenerte entre mis amigos. Todas tus reflexiones son de gran valor, seguimos hacia la meta. Pastora Sara Gamez

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    1. Gracias por tus palabras Sara, amada sierva del Altísimo, será un honor compartir tu amistad y hermandad en el amor de Jesús.
      Muchas bendiciones para vuestro Ministerio, en el nombre de Jesús. Un fuerte abrazo desde Uruguay

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Gracias por darme el regalo de tu amistad.
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