El temor…

Hoy voy abordar el tema del temor en el cual hay dos conceptos diferentes si lo analizamos de la perspectiva cristiana, el temor o miedo (instinto físico de auto preservación) y por otro lado el temor de Dios.
Si vamos al  libro de Génesis veremos que desde los inicios, el hombre ha tenido miedo, esta fue la primera palabra corroborada por las Escrituras, la cual le dijo Adán a Dios.

Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 
Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Génesis 3:9-10

A partir del momento que pecó, el conoció el miedo, el cual se apoderó de el instaurándose en su corazón, la pregunta sería, ¿cual fue la razón por la que Adán pecó?

Para contestar esta pregunta iremos primeramente al siguiente punto.
Sabemos que los buenos padres son los que enseñan a sus hijos a comprender los peligros, por ejemplo; cuando chicos es habitual que los padres le digan al niño que no cruce sólo la calle, porque un auto le puede pisar o no toque un enchufe porque tiene electricidad y puede morir, que no entre a lo profundo del agua en la playa porque se puede ahogar, etc.
Dios le había dicho a Adán…

Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Génesis 2:16-17

Viendo estos versículos pensaríamos que Dios había puesto temor o miedo en el corazón de Adán, pero esto no fue así, aunque no está escrito es de suponer que Eva más tarde fue avisada por Adán sobre este mandato.
Para comprender mejor vamos a Eclesiastés 12:13 que nos dice…

El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Eclesiastés 12:13-14

Es un hecho que en vez de escuchar la voz de Dios, Eva escuchó la voz de la serpiente y es otro hecho también que Adán en vez de escuchar la voz de Dios, escuchó la voz de su esposa.
Adán y Eva debían temer de Dios, a su Creador con un temor reverencial, lo cual no hicieron, ya que desobedecieron trayendo sobre si el pecado. Ahora bien ¿Qué es el temor de Dios o reverencia a Dios?

El temor de Dios o Reverencia a Dios en hebreo “irhat Shamaim” (Ser fieles a Dios). No es ese temor que desata en nosotros miedo.
Por el contrario es un temor sano, es respetarlo, hacer su voluntad obedeciéndolo para demostrar así nuestro amor y ser agradable delante de sus ojos.
Reconociendo que es un Dios justo, el Juez Supremo, el que nos juzga y tiene el poder para premiarnos o castigarnos.
El hombre temeroso de Dios, vive gozoso de ser su hijo apartándose de todo lo malo o erróneo, y disfrutando a plenitud cada momento de su vida siendo agradecido por ese regalo.

Después de la explicación podemos asumir que Adán y Eva perdieron el temor de Dios, Dios como padre, les enseñó del peligro que les podía sobrevenir, ellos por su parte no confiaron en su palabra y fueron infieles.
No fueron obedientes, no les demostraron amor, no le reconocieron como un Dios justo, no se apartaron de lo malo, no fueron agradecidos con lo que Dios les dio.

Tanto Adán como Eva fueron creados con un libre albedrío, capacitados para elegir, ellos tenían libertad de decisión podían obedecer el mandato o rechazarlo.
Dios por su parte les había dado todo, los había hecho enseñorear la tierra, pero aún así por su desobediencia cayeron.

Dice la Palabra sobre el temor de Dios.

En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos. 
El temor de Jehová es manantial de vida 
Para apartarse de los lazos de la muerte. Proverbios 14:26-27

Cuando el creyente aprende a andar en el temor de Dios "...anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. Salmos 15:2" o sea surge dentro de el, el amor a Dios, esto es:
1) Reverencia a Dios
2) Cumple sus mandamientos
3) Le reconoce en todos sus caminos
4) Le sirve y le sigue

En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. Deuteronomio 13:5

A esta altura de mi escrito, pienso que ya tenemos entendido cual es el temor o miedo que vino a consecuencia del pecado y lo que es el temor de Dios.

Ahora bien, vamos a ver hoy día el temor o miedo en los creyentes.
A pesar que el temor o miedo es una emoción  natural y en momentos específicos puede ayudarnos para auto-preservar nuestra vida, es importante entender que debemos enfrentarnos a el ya que el temor o miedo es nuestro peor enemigo, el cual como consecuencia actúa perturbando el alma, limitando así nuestra vida espiritual.
Es necesario detenernos en esto, una de sus armas favoritas que usa el enemigo para actuar contra nosotros es el temor, todos en nuestra vida hemos alguna vez experimentado temor a algo, el tema es que muchas veces hay personas que permiten que ese temor se apodere de ellos, robándoles la paz en su vida, ya que el temor no les permite ser libres.

No debemos estar pensando en lo que el enemigo pueda hacer, más bien debemos poner toda nuestra confianza en el Eterno, el Todopoderoso, quien tiene el control absoluto de nuestras vidas, el tiene el poder de mantenernos a salvo, guardándonos del mal que nos pueda venir.
Partiendo de esa base no debemos bajo ningún concepto permitir que el enemigo aflore en nuestros pensamientos el menor rastro de dudas.

Sin importar cuan grandes sean los temores, sólo en Dios se puede encontrar una protección segura ya que es nuestro amparo y fortaleza.
David lo sabía bien, porque el conocía a Dios

Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.
Los que miraron a él fueron alumbrados, y sus rostros no fueron avergonzados. Salmos 34:4-5

Recordemos que en el momento que aceptamos a Jesús como nuestro Salvador, el trato con Dios es distinto porque gracias a que Jesús es el puente, el mediador, nuestra comunión con Dios se restablece y pasamos a ser hijos del Altísimo.
Por eso, no tenemos que esperar que Dios nuestro Padre venga en nuestro auxilio sino que nosotros debemos correr a refugiarnos en sus brazos, con confianza y sin temor, porque el es nuestro dulce refugio.








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1 comentario:

  1. Amada hermana, estoy gozosa de que estés de vuelta y por lo que veo con paz en el corazón y muy feliz, ¡es maravilloso nuestro Dios!.
    Amo un viejo himno que dice: "Después de la tormenta viene la calma viene la paz, si a Cristo de rodillas tu se la pides, el te la da. No importa que legiones del enemigo te hagan sufrir;
    Si al nombre de mi Cristo, sagrado nombre, tendrán que huir".
    Verdaderamente es así, no importa todo lo que tengamos que pasar si nuestro Padre Celestial nos sostiene y al final de todo salimos en victoria.
    Me hiciste reír con lo del mensaje de voz, jajajaj, bueno no te preocupes que te voy hacer un manual para el tema del vídeo y lo del mensaje, fíjate en los controles de audio si tenes abierto el micrófono. Está en la barra de inicio es un parlantecito, hace doble clikc sobre el y se te va abrir los controles. Cualquier cosa luego te envío un mail. Te quiero hermanita

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