María - Parte 1


Hoy les traigo para desarrollar un pequeño pero minucioso estudio sobre María, que lo realizaré en tres partes.
María, esta mujer que tuvo el alto privilegio de llevar al Mesías en su vientre por nueve meses, criarlo, ser parte de su adolescencia y su vida adulta, la de nuestro Rey, Señor y Dios.
Por supuesto no son muy extensos los datos sobre María que se da en los Evangelios, vamos a ver, que donde más es resaltada es en el Evangelio de Lucas, por eso vamos a tomar el mismo como referencia.


Antes de pasar a desarrollar este tema voy hacer una pequeña reseña histórica del territorio donde cuenta la Biblia vivía nuestro personaje de hoy.
María vivía en una pequeña ciudad llamada Nazareth, esta estaba situada en el territorio de Galilea, este territorio era conocido como “Galilea de los gentiles”.

Nota: Galilea estaba ubicada en la parte norte de Israel, su nombre se deriva de una raíz hebrea que es “región” la primera mención que se hace de este territorio es en Josue 20:7

Entonces señalaron a Cedes en Galilea, en el monte de Neftalí, Siquem en el monte de Efraín, y Quiriat-arba (que es Hebrón) en el monte de Judá. 
Josué 20:7

Este territorio era cananeo, el cual fue repartido entre Aser, Neptalí, Isaar y Zabulón, cuando entran los israelitas a desalojar el territorio, muchos de los cananeos quedan en el territorio, uniéndose en matrimonio y compartiendo su cultura, etc. de ahí que los galileos eran considerados judíos no puros y despreciados por los judíos de Jerusalén. Unos de los pasajes que muestra esta discriminación es:

Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret. 
Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno?...     Juan 1:46-47

Vemos en este pasaje como Natanael encara a Felipe poniendo en tela de juicio a Jesús por ser de Nazaret de Galilea.
En el tiempo de María reinaba Judea, Samaria, Galilea e Idumea, “Herodes el grande” quien por Marco Antonio, primeramente fue nombrado junto a su hermano Fasael, tetrarca de Judea, al morir su hermano en la invasión de los partos, Herodes viaja a Roma donde pide al senado romano que le concedan ser rey de Judea, siendo el año 47 a C. eso y la buena relación que tenía con Augusto César ya que tenía su beneplácito se convirtió en uno de los más poderosos Reyes del Este del imperio.
Herodes fue el que manda a sitiar Belén y matar a todo niño hasta los dos años, al enterarse que tres magos del oriente habían llegado a sus tierras preguntando por el Rey de los judíos. 
Ante este hecho el temor de perder su reinado y el de sus herederos, le lleva a hacer esta matanza sangrienta.
Herodes era idumeo (descendiente de Esau, hermano de Jacob) le unía una relación de sangre con el pueblo de Israel, conocía las profecías de las Escrituras, esto tiene que haberlo hecho temblar, de ahí su reacción de temor.    

...vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Mateo 2:1-2

Herodes muere hacia el año 4 d. C.
Luego de su muerte tras decisión de César se divide el reino entre los tres hijos de Herodes, Herodes Antipas, Herodes Arquelao, Herodes Felipe los cuales pasan a ser tetrarcas o sea administradores cada uno de cierta parte del territorio.
Herodes Antipas pasó entonces a ser administrador de Galilea y Dios envía a un ángel a avisarles a José y María que volvieran de Egipto a su tierra.

Luego de esta brevísima reseña desarrollaremos el tema, para comenzar con el nombre de esta joven judía.
El nombre María era muy respetado en el Tanaj (Antiguo Testamento, donde era escrito como “Mirám”),  ya que así se llamó la hermana de Moisés y Aarón, tal fue así que cuenta la tradición judía que este nombre estuvo prohibido usarse, al igual que el nombre Moises y Aarón por mucho tiempo, el mismo se comienza a usar nuevamente en la era mesánica.
Este nombre en los “Setenta” está mencionado como  “Mariám”  y proviene posiblemente del arameo. Recordemos que los Setenta o Septuaginta (escritos hacia el año 250 a.d.C y concluidos hacia el siglo II a.d.C)  son los libros que fueron traducidos por maestros judíos, del hebreo al griego, para los hebreos de la diáspora que vivían en las comunidades helénicas. 

María en los Evangelios.

Como decíamos al principio, el evangelio que desarrolla más el personaje de María es el de Lucas, por ejemplo en Lucas 1:26 podemos leer el anuncio a María de que concebiría y daría a luz un niño, a partir del versículo 39, la visita que María hace a su prima Elizabet al enterarse a través del ángel que ella también esperaba un hijo, a partir del capítulo 2:1 de Lucas, el nacimiento de Jesús en el versículo de Lucas 2:21, la presentación de Jesús en el templo, en Lucas 2:40, el episodio cuando sus padres creen que se había perdido.
Cada uno de estos momentos hay un hecho marcado y específico donde se resalta el carácter de María.
En el Antiguo Testamento, más específicamente en Isaias 7:14 leemos la profecía cumplida en María.

Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Isaías 7:14

Según la tradición judía cada mujer hebrea tenia el sueño de ser la elegida para traer en su vientre al Mesías tan esperado, 
Maria fue favorecida entre muchas de las mujeres de la época, lo cual se lo declara el ángel cuando se presenta ante ella, lo leemos en el siguiente versículo:

Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios. Lucas 1:28-30

Vamos a detenernos en este pasaje y comprender como estaría en ese momento María, ante este hecho.
Para eso tenemos que definir el término griego de algunas de las palabras.
La palabra “salve” en griego caire  (jaire) y su definición es “regocijarse, alegrarse”, en griego era un saludo de uso común.
La palabra “favorecida” en griego “kecharitomene”  agraciada, honrada.
En este caso “muy favorecida”, “estaba sobre ella la mucha gracia de Dios” o podríamos también definirlo como “ella era siendo muy honrada con el privilegio de recibir en su vientre al Mesías”.
Dice el autor del libro que María se turbo, si buscamos en el diccionario su significado es “Alterar el ánimo de una persona confundiéndole hasta dejarla sin saber qué hacer ni qué decir.” esa fue la primer emoción que expresó María.
Vamos a imaginarnos por un momento el relato que nos hace Lucas, María quizás estaba en sus tareas, de pronto aparece el ángel, dice que ella se turba no por su presencia sino por sus palabras, ¿que saludo era este?, habrá quedado muy confundida ante tal saludo, recordemos que mas adelante en el cántico que ella hace al Altísimo cuando está en la casa de su parienta Elisabet, ella dice de si misma “Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Porque ha mirado la bajeza de su sierva...” las Escrituras nos muestran una y otra vez que María era de un carácter humilde.
Ante las palabras de exaltación que el ángel expresa, su humildad no le permitía entender porque le hablaba de esa forma. Pero lo que si supo de inmediato, es que estaba ante la presencia de un enviado de Dios y aflora en ella la segunda emoción, el temor.

El ángel ve en María temor, según el griego la palabra temor es “φοβέω” (phobeō) la cual se puede interpretar en las diferentes emociones que la palabra misma implica, siempre según su contexto.
En el pasaje de María esta palabra la interpretamos como reverencia, “el respeto que una persona experimenta ante otra persona superior a ella”, el diccionario nos dice que reverencia es: “inclinación del cuerpo en señal de respeto”.
Vemos entonces, que María la envuelve un temor reverencial ante el enviado de Dios, y sucede que inmediatamente el ángel la tranquiliza diciéndole, que ella había hallado gracia delante de Dios.
Y le transmite el siguiente mensaje

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.
Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Lucas 1:31-33


María fue el medio o sea el instrumento escogido por Dios para que Jesús naciera. No podemos dejar de mencionar la enorme fe de esta joven judía, en ese instante cuantas cosas le abran pasado por su mente, ella estaba comprometida para casarse con José, el bien podía repudiarla, o haber sido señalada por el pueblo y hasta ser lapidada como adultera, pero ante todo este panorama nos encontramos con una persona que tuvo una extraordinaria fe, por eso confió con todo su corazón en Dios.
María además de humildad como decíamos al principio, tuvo obediencia, ella confió en el plan de Dios y obedeció, vemos que no titubeo sino que dijo “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra”. Lucas 1:38

NOTA IMPORTANTE *- El compromiso o esponsales en aquella época era tan válido como el matrimonio, al comprometerse ambos tomaban las obligaciones de matrimonio.
Luego de la ceremonia de acuerdo, la joven permanecía en la casa de los padres, cumplido el año el padre acompañaba a la joven a casa de su marido para que la poseyera.
Entonces, quiere decir que la infidelidad de la joven prometida era considerado adulterio al igual que la casada.
Por lo cual si el comprometido no deseaba difamarla podía disolver el compromiso donde se realizaba una ceremonia, allí se presentaba dos testigos y se hacia una carta de repudio rompiéndose el acuerdo o por el contrario el prometido podía pedir la lapidación de la joven prometida, en tal caso se hacia un juicio público.










Puede leer AQUI el estudio Maria Parte 2
Puede leer AQUI el estudio Maria Parte 3




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4 comentarios:

  1. Gracias amada hermana, por todas tus palabras y tus oraciones, la honra y la gloria sea para nuestro Yeshua que vive y reina eternamente. Y si, verdaderamente María es un ejemplo a seguir para nosotras las mujeres. Dios te bendiga grandemente, con la bendición del Altísimo sobre ti y tu familia. Besos mil.

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  2. Ana María querida, qué belleza este tema que nos traés, voy a estar atenta para la continuación del mismo.
    Excelente tu manera de explicar y tu enseñanza, Dios te siga usando y que su favor y unción sigan sobre tu valiosa vida. Te mando muchos cariños: Tere-

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  3. Por aqui por primera vez, Una verdadera bendicion conocer tu blog, Te espero por el mio, Gracias por tan bonita entrada. Bendiciones

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  4. Jackie, visite tu blog y me pareció hermoso, gracias por visitar el mío, siempre serás bienvenida cuando gustes pasar, que Dios te bendiga grandemente.

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Gracias por darme el regalo de tu amistad.
Cada mensaje, cada comentario es una bendición para mi vida.