La Santidad





...como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 1 Pedro 1:15-16

Hoy vamos a tocar el tema de la santificación y la importancia de la santidad en el creyente, en los versículos que he extraído de la Biblia vemos claramente que Pedro hace mención de lo que está escrito en Levítico.

Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios. Levítico 19:2

En el Antiguo Testamento, en muchos pasajes se señala los atributos de Dios, es perfecto, majestuoso, justo y se opone a todo pecado, o sea Dios es santo.
Pero nosotros por el contrario no tenemos una santidad propia, sino que la misma procede de Dios.
Gadash proviene de una raíz que significa “apartar” entonces quiere decir que nosotros somos santificados o sea separados o apartados para Dios. Ninguna persona que tenga pecado puede llegar a tener relación con Dios, “Sed santos, porque yo soy santo”.
Anteriormente decía que somos santificados, ahora bien, ¿por medio de quien somos santificados? El autor de Levítico nos relata como el sumo sacerdote tomaba el macho cabrío matándole, para hacer la expiación por los pecados del pueblo luego con su sangre purificaba el santuario y así quedaba santificado.

Después degollará el macho cabrío en expiación por el pecado del pueblo, y llevará la sangre detrás del velo adentro, y hará de la sangre como hizo con la sangre del becerro, y la esparcirá sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio.
Así purificará el santuario, a causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus pecados... Levítico 16:16-18

Cuando Jesús viene, llegado su tiempo tomo el lugar de ese macho cabrío por el pecado, no del pueblo, sino sobre si llevo todo el pecado de la humanidad y así la persona pecadora al recibirlo como su Salvador, es purificada con su sangre.
O sea al ser purificada (igual que el santuario como leíamos en Levítico), la persona queda santificada, queda limpia, pura, libre de la carga del pecado y queda reconciliada con Dios.
El siguiente versículo que está en Hebreos nos lo deja claro...

.....somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Hebreos 10:10

Así por medio de El entonces vemos que somos santificados para tener la reconciliación con Dios.

NOTA: Hoy estamos desarrollando el tema la santidad pero no puedo obviar y dejar sin mencionar porque todo es uno, que también fuimos salvados, tomando Jesús el lugar del cordero Pascual.
Recordemos que Jesús fue crucificado durante la Pascua Hebrea (El Pesaj).
En varias oportunidades les he referido sobre el origen da la fiesta Pascual (ver aquí). y lo relevante que fue en el sacrificio que hizo Jesús, ya que el murió en la cruz por cada uno de nosotros para darnos la salvación eterna.

Como padres deseamos transferirle a nuestros hijos lo mejor de nosotros, ese mismo sentimiento de Dios, el quiso transferir a sus hijos su santidad, todo lo que El es. Porque Dios nos creo por y para el.

NOTA: En el Nuevo Testamento, se utiliza mucho es el termino griego “hágios ἅγιος ”, que quiere decir santo. El otro de la palabra original "un giasmo" es "hagiasmos" termino griego que significa, santidad y santificación.

Dios entonces nos ha apartado para El, por medio de la muerte de su hijo Jesucristo en la cruz.
A partir que recibimos al Señor, El nos santifica, luego nosotros a su vez debemos mantenernos en un proceso de santidad, esa es en definitiva nuestro labor, porque fuimos llamados a ser santos

...a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos... 1 Corintios 1:2

Pablo en el libro de Hebreos nos deja claro.

Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Hebreos 12:14

El escritor dice que si no somos santos no veremos al Señor, que tremendo es esto ¿verdad?
Ahora usted entiende que esto es un requisito para permanecer salvos, Dios demanda al creyente a ser santo, “sin la cual nadie verá al Señor” que importancia debemos entonces darle.

Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. 1 Tesalonicenses 4:7

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Corintios 7:1

¿Nosotros como humanos, solos, podemos mantener esa santidad?
Para nosotros humanamente hablando sería imposible, por eso Jesús en su oración que eleva al Padre por sus discípulos nos revela esta gran verdad.

Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Juan 17:17-18-19

Ahora bien que quiere decir Jesús con “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad”
Esta claro que Dios continuamente nos santifica a través de su verdad, su Palabra.
Porque como dice en 1de Timoteo

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 1de Timoteo 3:16-17

En Salmos se nos expresa que Dios ha engrandecido su palabra sobre todas las cosas

Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas. Salmos 138:2

Si leemos con entendimiento, el salmista nos dice que como la Palabra de Dios no hay nada más valioso, que maravillosa verdad nos declara, además en los siguientes versículos nos dice

Sumamente pura es tu palabra, y la ama tu siervo. Salmos 119:140

Las palabras de Jehová son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces. Salmos 12:6

Dios a través de su Palabra revela las cosas que no están bien en sus hijos y que tienen que cambiar, enseñándole el camino a la santidad para llegar a la perfección, de igual modo debemos ser consientes que el pecado sigue presente en nuestro diario vivir, es una batalla que deberemos seguir hasta que lleguemos a la meta.
Tres cosas importantes
*1 - Debemos buscar la santidad, NO la perfección, aquí nunca seremos perfectos pero el camino de la santidad nos llevará a ello al final del recorrido.
*2 - Y recordar que el ingrediente principal para la santidad es la humildad.
*3 - Y cosa importante es guardar en nuestro corazón que fuimos separados para un uso divino.








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